Ica
ICA
406 MSNM
161 400 HAB.
La ciudad de lca, capital del departamento del mismo nom¬bre, se encuentra sobre un valle que, no obstante su escasez de agua, constituye un oasis agrícola en pleno crecimiento. Son extensos sus campos de algodón (el departamento de lca es el primer productor a nivel nacional), pallares, espárragos y fréjoles, así como los sembríos de pecanos y sus viñedos (lca es considerada la capital vitivinícola del Perú).
El territorio donde se levanta la ciudad estuvo habitado por algunas de las culturas más importantes del antiguo Perú: Paracas, Nasca y Wari. Alrededor del año 900 d.C., la región pasó a formar parte del señorío de Chincha y, hacia el s. XV, fue conquistada por los incas. Sin embargo, los restos arqueológicos de mayor importancia en el departamento de lea no se encuentran en los alrededores más inmediatos de su capital sino al S, en Nasca.
Clima
Seco y soleado durante todo el año, con una temperatura promedio anual del orden de los 22° C. Como en todo desierto, existe una gran variación de temperatura entre el día y la noche: la máxima llega a 32° C, mientras que la mínima alcanza los 8°C. En lea casi nunca llueve, aunque a consecuencia del fenómeno de El Niño pueden presentarse lluvias ocasionales.
En 1534, los conquistadores españoles llegaron por vez pri¬mera al valle de lca y, en 1563, el virrey Conde de Nieva dispuso la fundación de una ciudad española en él. lca fue fundada en junio de ese año por el sevillano Luis Jerónimo de Cabrera (quien años más tarde fundó también la ciudad de Córdoba en Argentina) bajo el nombre de Villa de Valverde. Desde entonces, la actividad agrícola dominante de la región fue el cultivo de la vid, que los españoles introdujeron con mucho éxito: «en lca hincha la bota y pica», rezaba un refrán. Del pasado colonial de la ciudad no quedan muchas huellas. No obstante, aún es posible admirar algunas edificaciones antiguas, como la Casa de las Cornucopias (Dos de Mayo 158), la Casa del Valle (San Martín 159) y el edificio del Estanco (Lima 390).
En la actualidad, lca es una acogedora ciudad de provincia, punto de partida para visitar algunas de las playas más bellas del litoral peruano, así como las famosas líneas de Nasca. Posee numerosas bodegas vitivinícolas, donde se producen excelentes vinos y piscos (que bien vale la pena degustar), y es un importante centro de crianza de hermosos caballos de paso. Su gente y sus dulces (no deje de probar las tejas) son otro de los atractivos de esta ciudad. Todo ello, unido a su agradable clima, su es¬pectacular paisaje desértico y su cercanía a la ciudad de Lima, convierten a lca en un destino turístico por excelencia.
Platos típicos
Platos de fondo
* Morusa: puré de pallares con asado.
* Picante de pallares: guiso picante de pallares con leche, huevo y queso fresco.
Sopas
* Chupe de pallares: sopa de pallares con pescado, choclo, arroz y leche.
Dulces
* Dulce de pallares: pallares sancochados con leche, canela, vainilla y ajonjolí.
* Tejas: pecanas, higos o limones confitados, rellenos con manjarblanco.
Bebidas
* Cachina: licor a base de mosto de uva fermentada.
* Piscos.
* Vinos.
LOS SECRETOS DEL PISCO
«Primero salía el agua, luego salía el alcohol y después, ¡Dios me perdone!, salía borracho yo...». De esa manera se refería un antiguo cancionero a la elaboración del pisco peruano, o aguardiente puro de uva, con el que se prepara el coctel nacional del Perú: el pisco sour. Mientras que la mayoría de los aguardientes proviene de la destilación de mostos fríos o de vinos hechos, el pisco peruano es producto de la destilación de mostos calientes, es decir, de fermentación reciente. Otra característica de esta bebida es que jamás se le agrega agua para rebajar su grado alcohólico, ni antes ni después de la destilación.
Fiestas y ferias
De las fiestas que se celebran en lca la más difundida turísticamente es el Festival Internacional de la Vendimia, con el que se festeja la cosecha de la uva (la primera quincena de marzo). Es una excelente época para visitar las bodegas ¡queñas.
Por otro lado, tanto en Jueves Santo (marzo o abril) como en octubre (el tercer lunes de ese mes), la imagen morena del Señor de Luren, patrono de la ciudad, sale de noche en procesión acompañado de músicos y miles de fieles, en lo que constituye la celebración religiosa más importante del departamento.
Junio, en cambio, es el mes ideal para conocer los famosos caballos de paso iqueños, pues en esa época del año se organiza (en fechas que varían) el concurso de caballos peruanos de paso Sol de Oro. Otras fiestas que se celebran en lea son: los carnavales (febrero); la fiesta de las Cruces (mayo); el aniversario de lca (17 de junio); el Festival Turístico de lca (última semana de setiembre); la fiesta de la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre) y el Paseo de Negritos (el día de Navidad), que rememora la fuerte presencia de esclavos negros que hubo antaño en la región.
Lugares de interés en la ciudad Museos
• Museo Regional de lca: uno de los mejores museos regionales del Perú, con una importante colección de cerámica, fardos fune¬rarios y utensilios diversos de las culturas Paracas, Nasca, Wari, Chincha e Inca. Destacan los restos de un horticultor de Chincha de más de 6 000 años de antigüedad.
• Colección Cabrera (Bolívar 170, plaza de armas): singular colección formada por más de 11 000 cantos rodados con grabados que, según la disentida versión de su descubridor el doctor Cabrera Darquea, relatan las vivencias de una civilización extinta. Vale la pena conocerla, aunque carezca de valor arqueológico.
Huacachina
410 MSNM
Oasis con una bella laguna, a 5 km al O de la ciudad, tomando la carretera asfaltada que parte del óvalo situado en la Av. Los Maestros (al lado del Hotel Real lca). Enclavado entre enormes dunas de fina arena, fue, de 1920 a 1950, un exclusivo balneario al que acudían los iqueños en procura de los beneficios curativos de sus aguas sulfurosas. La laguna está rodeada de palmeras datileras y algarrobos que dan sombra a las antiguas residencias y al hermoso malecón donde se encuentra el antiguo y fa¬moso Hotel Mossone. Una leyenda local relata que cada año la sirena que vive en lo profundo de ella emerge para robarse a un joven apuesto de las cercanías.
Tacama
411MSNM
Hacienda productora de algunos de los mejores vinos del país, a 11 km al NE de la ciudad por una carretera parcialmente asfaltada. Sus viñedos fueron antaño propiedad de la orden de los agustinos, siendo más tarde adquiridos por la familia Olaechea. No deje de probar el pisco Demonio de los Andes o su excelente vino Blanco de Blancos.
Vista Alegre
415 MSNM
Hacienda vitivinícola a 3 km al SE de lca, cruzando el puente Grau. Cuenta con la mayor bodega del país, fundada en 1857 por los hermanos Picasso.
Las playas
Desde la ciudad de lca es posible acceder a algunas de las playas más bellas de la costa peruana. Si bien existen varios caminos afirmados que se internan hacia el mar atravesando el desierto en dirección al O, lo más recomendable es tomar la carretera Panamericana con rumbo N y dirigirse a las costas de la Reserva Nacional de Paracas (desvío en el km 245). El viaje dura aproximadamente 1 h. Para los más aventureros existe un camino afirmado que parte del km 251 (cerca a Pozo Santo), atraviesa el desierto y permite llegar hasta Laguna Grande (45 km o 2 h), en pleno corazón de la Reserva, aunque lo consideramos sólo recomendable para choferes experimentados en el uso de vehículos todo terreno. Un tercer camino que se dirige a Paracas (también para aventureros) parte del Hotel Real lca (ex Hotel de Turistas), pasa por la localidad de Comatrana y atraviesa el desierto durante 2 h (50 km) hasta llegar a las hermosas playas de Carhuas (o Karwas) y Cruz de Hueso, en plena bahía de la Independencia.
Lamentablemente, esta ruta carece de señalización y se encuentra bastante deteriorada, lo que la hace recomendable sólo para vehículos todo terreno. A Carhuas se llega también bordeando el litoral desde Paracas (vía Yumaque, Mendieta y Laguna Grande). Esta es también la ruta de acceso a las playas favoritas de los pescadores de lenguado y corvina: Barlovento, El Negro, Antana, Gallinazo, entre otras. Para acceder a ellas es imprescindible contar con un vehículo todo terreno (¡y saber conducirlo!), así como conocer la ruta.








